Historia
Mucho antes de la llegada europea, el territorio de Bocas del Toro estaba habitado por pueblos originarios; la presencia Ngäbe y Naso Tjër Di sigue siendo fundamental para comprender su identidad. El contacto europeo se remonta a comienzos del siglo XVI, pero durante gran parte del período colonial la región permaneció alejada de los principales centros del istmo, mientras su posición caribeña favorecía la circulación de navegantes, comerciantes y poblaciones de otros territorios del Caribe. Durante el siglo XIX y las primeras décadas del XX, la expansión del cultivo y la exportación de banano transformó la economía y la demografía de la región. La industria atrajo trabajadores de las Antillas, fortaleció la presencia afroantillana y dejó una influencia duradera en la arquitectura, la gastronomía, la música y las formas de hablar de la población. Puertos, ferrocarriles y poblados como Almirante y Changuinola quedaron ligados a esta economía, mientras la ciudad de Bocas del Toro se consolidó como centro urbano y portuario del Caribe occidental panameño. La provincia fue constituida en 1903, durante los primeros días de la República de Panamá. Desde entonces, su historia ha estado marcada por la relación entre el archipiélago y el continente, la producción agrícola, las culturas indígenas y afrocaribeñas y, más recientemente, el crecimiento del turismo y de la investigación científica sobre los ecosistemas tropicales.