Historia
La documentación examinada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos sitúa la presencia Guna en la región del Bayano al menos desde el siglo XVI. Durante generaciones, las comunidades desarrollaron su vida alrededor de los ríos, el bosque y las áreas agrícolas del Alto Bayano. El cambio decisivo llegó con el proyecto hidroeléctrico del Bayano: la construcción comenzó en 1972 y, entre 1973 y 1975, comunidades Guna y Emberá fueron trasladadas de las áreas afectadas. La obra terminó en 1976 y el embalse inundó aldeas y tierras indígenas, obligando a reorganizar comunidades y sistemas productivos. Los acuerdos posteriores sobre tierras y compensaciones no cerraron el conflicto, agravado por el avance de nuevos asentamientos en la región. Tras años de gestiones, la Ley 24 del 12 de enero de 1996 creó la comarca, reconoció la propiedad colectiva de sus tierras, estableció a Akua Yala como cabecera y al Congreso General como máxima autoridad tradicional. Aun así, los conflictos por delimitación y presencia de terceros llegaron al sistema interamericano: en su sentencia de 2014, la Corte Interamericana declaró la responsabilidad del Estado por la demora en la demarcación efectiva de la propiedad colectiva. Hoy, la memoria del territorio inundado sigue siendo esencial, mientras la pesca del lago, los sistemas agroforestales y las iniciativas culturales muestran una comarca contemporánea que articula autonomía, producción, conservación y memoria.
Comarca